domingo, 29 de mayo de 2011

cruda

"No me persigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace feliz" 




Y desde que Adán tomó el fruto prohibido de Eva, cambió nuestro destino para siempre. Nacimos pecadores, así vamos a morir. 

Y si hablamos de monos y suponemos que en cada acto respondemos a nuestros instintos, al final el desenlace es el mismo. 




Adoptar esa filosofía por ahora me libera de culpas, y tomar un baño me sigue trasportando al origen de mi ser, al igual que dormir mi medicina favorita.


El morbo, el deseo, lo carnal.

4 comentarios:

Natalie dijo...

la tiene con lo callejores, callejera. que me callejeas el corazon con tu mirada de callejjera (?? que flashaba, en fin hace tiempin no pasaba por aca :P ... el sueño tu medicina, nunca me invitaste a dormir a tu casa y vivis solaa :O sos cruel (U) pero aun asi te quiero! (L)

Laura Larouge dijo...

Vaya pasada de texto. Si esque es mucho más fácil ponernos excusas de ese tipo para hacer lo que nos venga en gana, aunque posiblemente no las necesitemos, en este mundo pocos pueden tirar la primera piedra.

nicko dijo...

te adorooo gorda lechona

Mariano dijo...

El texto afirma un condicionamiento total de la voluntad por parte de la naturaleza humana (no entendida biológicamente sino como principio del obrar), que configuraría un determinismo moral. Y, sin embargo, resulta evidente que gozamos de libre albedrío, lo que contradice la afirmación inicial de un imperio absoluto de la naturaleza sobre la voluntad.

La solución correcta a esta cuestión es la siguiente: la naturaleza humana determina, en el campo moral, lo bueno (o, desde otro punto de vista, los fines, o la verdad). Pero no los condiciona, porque a) el intelecto especulativo pudo haber realizado un juicio erróneo sobre lo que es verdadero o bueno; consecuentemente, no estaríamos obrando de acuerdo a la naturaleza, sino que habríamos incurrido en un error b) y fundamentalmente, aún conociendo la verdad, poseemos libre albedrío y podemos elegir apartarnos de ella, obrando de forma moralmente reprobable.

Dicho burdamente: lo que los seres humanos somos marca el punto de partida y el de llegada, pero el camino lo haces vos, y sos responsable de tus actos.

:) :) :) :)