miércoles, 29 de septiembre de 2010

Saqué boleto de regreso al ayer, mismo error, otra vez en el tren que va ocupado. 
Nadie se va a bajar para que yo suba, y no quiero ser yo quien tire de la cuerda.
Mordiendo el polvo, en vías la ilusión; no cobran peaje a este corazón inválido. 
El tren se lo lleva, cada vez más lejos. Y en cualquier momento, el recorrido termina con un "Hasta acá llegamos". Y el corazón inválido no va a poder seguir adelante. No sin el tren. 
Y el tren se va, se va y no vuelve. Y el corazón se queda ahí, ahí donde lo dejó.



2 comentarios:

Me Saca Todo dijo...

Muy lindo.

La ilusión se la lleva el tren, y vos, tu corazón. Podemos caminar para llegar, tardaremos mas, pero lograremos alcanzar la ilusión transformada en realidad.
Un corazón invalido dice no merecer sus latidos, valido es nuestro corazón por eso estamos vivos.

La flasheé un poquitito.

Anne dijo...

me gustó muchísimo. demasiado.