martes, 10 de agosto de 2010

e n g a ñ o

Si no te olvidé, no fue porque no quise;
si quererte que fue todo lo que hice.
Todo fue fruto de tu engaño, y mi inocente confianza.
Todas las noches te esperaba, siempre estabas cansado,
tus numerosas mentiras eran despiadadas, mientras yo te aguardaba.
Con qué descaro te metías en mi cama
y mi nula conciencia te abrazaba.
Apagabas mi luz, cada noche que te velaba.
Mi almohada me consolaba, a cada beso que faltabas.
Hasta mi puerta te aguardaba, y el teléfono que no sonaba.
Me invadía tu ausencia y con la puta te acostabas.
Los meses fueron testigos de mi amor que te anhelaba,
y siempre se te hacía tarde los fines de semana.
Bienvenida soledad, todas mis noches fueron eternas,
desde la última vez que me dijiste que ya no te esperara.
No volviste más, y todavía no aprendo a borrar tu mirada.



2 comentarios:

Anne dijo...

aaaaaaaaaay porque decis tantas verdades involucrantes a más de una mujer :( triste triste.

S. dijo...

.......pero cierto , lamentablemente.